Hay autores que afirman que el precio es el único elemento que genera utilidades, pero en realidad los conductores de la rentabilidad son tres:
Se debe tener en cuenta que si se aumenta el volumen bajando los precios, se está reduciendo el margen y se puede empeorar la situación inicial.
Desde el punto de vista del valor para el cliente, el precio es el reflejo de lo que se está dispuesto a pagar. Por esto es de suma importancia encontrar el precio adecuado para cada mercado. Donde no se es conocido, el precio dispuesto a pagar será menor. La estrategia de precios altos es adecuada para productos con un alto componente de innovación, y no para mercados maduros en donde hay mucha competencia y se debe cuidar la rentabilidad.

